El caso de Molly Bloom es muy curioso por todo lo que hizo esta mujer dentro del mundo del póker para reinventarse. Y, aunque es cierto que su historia no acabó bien, nos parece muy interesante.
Desde los Juegos Olímpicos a las partidas clandestinas de póker
Molly Bloom era una atleta de alta competición que participaría en los juegos olímpicos. Sin embargo, el destino jugó en su contra y fue entonces cuando se tuvo que enfrentar a un gran accidente que la inhabilitó para seguir siendo esquiadora. Y ese sería si evento canónico que marcaría su vida para siempre.
A lo largo de su vida había tenido que enfrentarse a bastante problemas: desde muy joven fue diagnosticada con escoliosis severa y pasó por el quirófano de forma irremediable. A pesar de que los médicos le advirtieron de que debía dejar de esquinar, siguió entrenando duro y volvió a las pistas, incluso hasta llegó a representar a su país.
Pero el destino volvió a cruzarse en su vida: en una de las pruebas clasificatorias de los Juegos Olímpicos de Invierno, una rama helada de un árbol de pino provocó que tuviese un gran accidente que hizo que tuviese que dejar el esquí para siempre.
Y así mostró su as en la manga
Después de sacarse el título de Ciencias Políticas en la Universidad de Colorado y con 20 años, decidió que había llegado el momento de empezar desde cero y lo hizo en Los Ángeles. Empezaría trabajando como camarera y como asistente personal para un hombre que se dedicaba a la organización de póker de alto riesgo.
Molly aprendió mucho allí: se dio cuenta de que tenía un gran don para observar su entorno y para aprender todo lo que allí ocurría. Así es como entro en el mundillo de las apuestas ilíticas, lo que le llevaría a un mundo de lujos y de excentricidades único.
Allí pudo encontrarse con famosos de la talla de Ben Affleck, Leonardo DiCaprio, Tobey Maguire, Macaulay Culkin, Rick Salomon, Houston Curtis, Alex Rodríguez, incluso hasta las Gemelas Olsen a quien organizaba las partidas. Y lo más increíble de todo es que pudo mantener ese negocio y ese estilo de vida durante 6 años. También puedes leer sobre el escándalo reciente de las apuestas ilegales en el fútbol italiano.
Finalmente, tuvo que rendir cuentas con la justicia y así es como perdió su imperio. Aunque Bloom se encuentra en estos momentos en libertad, lo cierto es que las cosas podrían haber sido muy diferentes si tan solo hubiese elegido otro camino.






