Algunos jugadores de póker se valen de las últimas tecnologías para inclinar totalmente la balanza de la suerte a su favor. Esto es lo que ha ocurrido en Estados Unidos en un escándalo en el que ha tenido que intervenir hasta el propio FBI.
Hace poco el FBI detenía a un jugador de la NBA por apuestas deportivas ilegales. Pero parece que la cosa va más allá y que todo formaba parte de un gran entramado con estafas de millones dólares en un periodo de más de 5 años.
Tecnología puntera para hacer trampas en el póker
Según la investigación que ha llevado a cabo el FBI, los implicados utilizaba la tecnología más avanzada para conseguir la victoria en cada partida de póker.
Todo estaba amañado: las bandejas para las fichas tenían cámaras ocultas. Las mesas tenían rayos X. Y las cartas estaban marcadas con tinta especial que tan solo se podía ver con lentillas o con gafas especiales. Pero es que hasta los crupieres estaban en el ajo, ya que utilizaban barajadores trucados capaces de enviar la información de cada carta a un cómplice en cada sala. Hace poco pudimos ver como un periodista hackeaba un barajador de póker para ganar una partida. Cómo una especie de preludio de que esto es posible.
Los cómplices enviaban mensajes de WhatsApp a los jugadores de póker. Estos utilizaban algunas señales para comunicarse: como tocarse la barbilla, la mano, la ficha negra. Cada uno de los gestos estaba estudiando para indicar que jugador tenía la mejor mano posible en cada jugada.
Estaba todo tan bien montado que los implicados también tenían que perder adrede para no despertar sospechas.
Un fraude de 7 millones de dólares en el póker
El FBI llevaba años estudiando el caso y cifra la estafa en un mínimo de 7 millones de dólares. Esta red utilizaba también a jugadores de la NBA como un gancho para atraer a otros jugadores y así quedarse una parte de las ganancias. Otra parte iba para la mafia.
Los implicados se enfrentan ahora a cargos de conspiración, fraude y lavado de dinero. Además, este caso afecta a la imagen de las estrellas de la NBA, ya que la sombra de este caso es tan larga que no se tiene claro hasta donde llega.
Una vez más, la realidad supera la ficción. Y es que esta trama podría estar sacada de una película de televisión perfectamente.






