Una de las grandes preocupaciones mundiales acerca de la industria de casinos online es el aprovechamiento de vacíos legales para captar usuarios en colectivos vulnerables, como es el caso de los menores de edad. Un ejemplo de ello es lo que está sucediendo con la plataforma de streaming Kick y el uso de influencers para promover el juego online.
El centro de la polémica: ¿Jóvenes adictos al juego?
Hace algunos días, la plataforma de etudios de mercado Wifitalents reveló que el 65% de la audiencia de Kick, plataforma de origen autraliano, son personas entre los 16 y 34 años. Y aunque en un primero momento esto no tendría que ser un problema, la verdadera preocupación se concentra en el hecho de que el núcleo del negocio de los influencers presentes en ella se enfoca en el juego online. De hecho, a través de estas redes sociales se reparten links de acceso a la web de apuestas Stake y de otros casinos en línea. Con dichos links se accede a bonos de bienvenida con créditos.
En Kick los streamers también emiten vídeos en directo en los que hablan con la audiencia y, en algunos casos, comparten las partidas de videojuegos. A este contenido se le conoce como IRL (In real live). Además, hay influencers que promocionan exclusivamente contenido enfocado en el juego online o en la retrasmisión de apuestas. Actualmente, la categoría ‘Casinos y slots’ es la más vista por la audiencia.
La exposición de los menores de edad en Kick
En teoría, el acceso a menores de 13 años está bastante limitado en esta plataforma; sin embargo, se ha comprobado que el sistema de verificación de edad no es tan inquebrantable como debería.
Lo anterior, complementado con el hecho de que el juego se está normalizando como una actividad de ocio, hace que los jóvenes inicien un proceso en el que le pierden miedo al juego, sin considerarlo como un riesgo real, sino, más bien, como un estilo de vida que vale la pena imitar. De hecho, en la adolescencia se aprende por reflejos y modelos, lo que saben muy bien los casinos y sitios de apuestas deportivas al utilizar influencers para hacer publicidad.
Vale decir que esta estrategia publicitaria es un patrón común en plataformas de azar que no están debidamente reguladas por la DGOJ.
Ahora bien, en respuesta a la problemática anterior, el estado español ha lanzado la campaña Menos loots boxes, más real gamers, con la que se persigue la creación de un entorno digital seguro a través de la regulación de los bonos de bienvenida y la exigencia de mostrar claramente información sobre los riesgos de adicción al juego.






