Aunque en las mesas de póker del Main Event hay jugadores que se llevan grandes premios, mientras que otros solo se quedan una pequeña parte, en la sombra hay un participante que es el que más gana; para sorpresa de algunos, este es la Agencia Tributaria. Esto teniendo en cuenta que a la par de la celebración del Main Event, también se comienzan a repartir los impuestos sobre las ganancias, con un total que, generalmente, es bastante similar a las ganancias que se llevan los campeones del mundo.
Impuestos en el Main Event: Por qué hacienda es el claro ganador
De acuerdo con lo analizado por el experto fiscal Russel Fox, los nueve jugadores de la mesa final en el Main Event se llevan, fácilmente, decenas de millones de premios, y aún así las diferentes agencias tributarias alrededor del mundo pueden recaudar más de 10 millones de dólares. Un ejemplo de ello es lo sucedido a Mizrachi, quien conquistó su primer Main Event llevándose el jugos premio de $10.000.000, pero la retención federal del IRS se quedará con, por lo menos, $4 millones de impuestos. Esto le dejaría una ganancia total de $6.032.745.
Ahora bien, viajando al otro lado del mundo, está el caso del surcoreano Daehyung Lee quien, al quedar eliminado de primero, recibió un premio de $1.000.000 , pero tuvo que pagar una tasa de impuesto efectiva de 51,72 %, lo que significa que se quedó con menos de la mitad de su premio: $482.788. Acá hay que tener en cuenta que Corea del Sur grava las ganancias de juego en el extranjero como un ingreso personal ordinario sin acuerdo con USA. De esta manera, el IRS de Estados Unidos retiene al jugador un 30% del premio, y el resto se paga en Corea del Sur con la Declaración Nacional.
También está el caso de Leo Margets, quien, a pesar de vivir en Andorra, también tiene que pagar impuestos: Como no hay tratado fiscal entre este país y Estados Unidos, la jugadora debe asumir un impuesto del 30% sobre sus ganancias, el cual fue de $1.500.000 Además, en Andorra deberá tributar el 10% del total ganado. Con toto ello, Leo paga una tasa del 40%, lo que implica un premio de $900.000.
En este sentido, de los nueve finalistas, los únicos que se salvarón del impuesto fiscal fueron los juegadores Kenny Hallaert (Bélgica) y Luka Bojovic (Serbia). La legislación de estos dos países no grava las ganancias de juego, por lo que los jugadores se quedan con el 100% de sus premios: $3.000.000 y $2.400.000 respectivamente. Toda la suerte del mundo, ¿verdad?






