En el periodo 2021-2022 se intentó regular el juego online en Uruguay. El Ministerio de Economía elaboró el texto correspondiente durante el gobierno de Luis Lacalle Pou. Aunque consiguió la aprobación del Senado, no llegaría a nada en los Diputados por no existir acuerdo (además de existir presiones por parte de empresarios).
El objetivo de la propuesta era permitir que los casinos físicos pudieran digitalizarlos y llevarlos a Internet. El Ejecutivo entregaría licencias para que esto fuese posible, pero serían revocables en cualquier momento si no se cumpliese con los requisitos.
Mientras el trámite se estaba gestionando aparecieron enmiendas que permitiría otorgar licencias a compañías que no tenían un establecimiento físico. Esto elevó todavía más las tensiones. Y todavía las tensaría más al incluirse las apuestas deportivas dentro del plan.
Después de 3 años de ese momento, el actual gobierno de Orsi planea un escenario que podría cambiarlo todo.
Una regulación que pretende mejorar el fenómeno del juego online
El Senador Caraballo ya alertó en agosto las consecuencias de que el sector siguiese así. El hecho de que no haya regulación en el sector pone en peligro a los jugadores y evita que el Estado pueda beneficiarse de dichos ingresos.
El Gobierno tiene en mente el año 2026 para lanzar una propuesta que intente conciliar intereses y crear un marco estable en el que se puedan combinar desarrollo, salud pública, recaudación y seguridad, al mismo tiempo que regulan un tipo de ocio al que ya acceden muchas personas del país, aunque a través de vías no legales.






