Luego de las propuestas hechas por el gobierno británico para aumentar el impuesto a las máquinas de juego y tragamonedas, el Consejo de Apuestas y Juegos del Reino Unido ha lanzado una dura advertencia: el sobrepaso del 20% actual, podría poner en riesgo cientos de millones de libras que ya están comprometidos para inversión, además de conllevar a un posible cierre de casinos y la pérdida de miles de empleos.
Aumento del impuesto a las máquinas de juego: Una preocupación latente
De acuerdo con lo mencionado por el gobierno, el impuesto pasaría del 20% al 50%. Sin duda, un incremento de este tipo supondrá consecuencias devastadoras para la economía, la generación de empleo y la inversión de la industria de juegos de azar y casinos en el país.
De hecho, un informe de la BGC revela que este nuevo impuesto a las máquinas de juego llevaría hacia el cierre de más de 3.400 casas de apuestas, provocando la pérdida de, por lo menos, 25.000 puestos de trabajo. Asimismo, generaría pérdidas de hasta 84 millones de libras para el sector hípico, así como para los negocios locales que dependen del tráfico generado por este tipo de establecimientos. Es importante tener en cuenta que, actualmente, el sector de juegos de azar y apuestas aporta, por lo menos, 1.000 millones de libras en impuestos directos al Tesoro y más de 60 millones en tasas locales.
La preocupación también se enfoca en el hecho de que el impuesto del 50% frenaría o haría inviable la inversión comprometida luego de las reformas del Departamento de Cultura, Medios y Deporte, con las que los operadores habían anunciado hasta 300 millones de libras de nueva inversión.
Para expertos y conocedores del sector, la propuesta de aumentar el impuesto sería un tipo de castigo a los consumidores y pondría en riesgo miles de empleos, sin tener un impacto real en el aumento de los ingresos fiscales. Esto considerando que el sector del juego británico es uno de los más regulados y con mayor contribución en impuestos, inversión y apoyo al deporte.






