La industria del juego se convierte en la herramienta ideal para cubrir el déficit presupuestario en Chicago. Esto luego de que la ciudad decidiera implementar un controvertido impuesto adicional a las casas de apuestas que operen dentro de los límites municipales. Pero eso no es todo: también permitirá las terminales de videojuegos (VGT), luego de varios años de prohibición.
El anuncio ha hecho que varias casas de apuestas ya estén amenazando con limitar sus servicios a los residentes de Chicago, argumentando que generan cientos de millones de dólares al año en ingresos fiscales estatales. Sin embargo, el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, permitió la entrada en vigor del presupuesto.
Lo que se sabe de la ordenanza sobre las apuestas deportivas
El nuevo impuesto a las casas de apuestas deportivas las grava con un 10,25% sobre todas las apuestas aceptadas en la ciudad. Es el primer impuesto de este tipo en Estados Unidos y el más reciente agregado a una serie de restricciones gubernamentales que siguen reduciendo los márgenes de ganancia de la industria.
De hecho, el estado ya aumentó la tasa impositiva para las casas de apuestas deportivas en 2024 y 2025, escalonada de acuerdo con los ingresos de cada operador; las casas que recaudan más de $200 millones pagan una tasa del 40%, lo que ya de por sí es una de las tasas más altas del país.
Adicional a esto, el estado aprobó un impuesto especial adicional que equivale a una tarifa por apuestas de 25 centavos por cada apuesta en línea aceptada y de 50 centavos por cada apuesta aceptada después de los primeros 20 millones.
Con el nuevo impuesto, la ciudad busca recaudar una parte adicional, con la que espera obtener aproximadamente $26 millones al año.
Terminales de Juegos de Azar con Video por llegar a la ciudad: El siguiente punto
Los Terminales de Juegos de Azar con Video, también conocidos como VGT, son juegos parecidos a las tragamonedas y muy populares en bares y otros establecimientos similares. Este tipo de juegos han sido legales en Illinois desde 2009, pero Chicago optó por no permitirlos, debido a que tenían una larga historia vinculada a la mafia local.
Sin embargo, el nuevo presupuesto del alcalde daría paso a un nuevo permiso para los VGT en Chicago, teniendo en cuenta que los ingresos fiscales provenientes de estos se destinan principalmente al estado, aunque la ciudad se lleva una porción del 5%. Sería un cambio radical en la legalización del juego en la ciudad, el estado y el país.
La noticia no le sienta bien ni a Bally’s, que está contruyendo un inmenso proyecto de casino, ni tampoco al resto de casinos presentes en la ciudad. De hecho, se cree que la ciudad perdería aproximadamente $70 millones anuales en ingresos anuales por la legalización de los VGT.






