Hace algunas semanas conocimos que la Federación Turca de Fútbol destituyó cerca de 150 árbitros involucrados en el amaño de apuestas deportivas; hace unos días, por su parte, un tribunal de Estambúl ordenó la prisión preventiva para 11 futbolistas de primera y segunda división turca.
Un escándalo de grandes dimensiones en el fútbol turco: Razones y consecuencias
El caso de supuesto amaño de apuestas y partidos de fútbol sigue ampliándose; actualmente hay 20 personas en prisión preventiva y 58 árbitros y futbolistas en investigación del Comité Disciplinario del Fútbol Profesional. Dentro de ellos hay 11 futbolistas de la primera y segunda división turca, los cuales han sido acusados de apostar en partidos de su propio equipo.
Entre los acusados de primera división se encuentran nombres como Metehan Baltaci (defensa Galatasaray), Alassane Ndao (extremo del Konyaspor) y Mert Hakan Yandas (volante del Fenerbahçe). También se ordenó prisión preventiva para presidentes de dos clubes de tercera división señalados de haber acordado el resultado de un partido de la temporada 2023-2024.
La decisión se dio con el objetivo de velar por el futuro de un fútbol moral y ético, especialmente en medio de un ambiente donde la situación se complica cada vez más y los niveles de preocupación por la transparencia del deporte aumentan.
De hecho, hace pocas horas se desplegó una operación contra apuestas ilegales en la que cayó una red de, por lo menos, 22 personas cuyas transacciones superaban los 2.000 millones de liras turcas (40 millones de euros, aproximadamente).
Esta ola de detenciones es solo una de las fases desarrolladas por el gobierno turco para frenar la proliferación y riesgo de apuestas ilegales en el país. Esperemos que el escándalo no siga aumentando.






