Sportium ha permitido algo insólito dentro de la industria del iGaming y de las apuestas permitidas: ha dado permiso a Albert Eljarrat, su consejero delegado, para que pueda llevar a cabo actividades que le hagan en entrar en conflicto con los intereses de la casa de apuestas que coordina. Aunque los administradores de estas entidades no pueden hacer competencia a su propia marca, la cosa ha cambiado gracias a lo estipulado en la Ley de Sociedades de Capital.
Eljarrat es administrador solidario de Sportium y ofrece servicios tecnológicos y desarrollo de software para los juegos de la plataforma.
El artículo 230: la clave de todo
Este artículo estipula algunas excepciones para que los directivos puedan seguir desarrollando su actividad y no entren en conflicto de intereses. Un ejemplo podría ser el de aprovechar una determinada oportunidad y conseguir una ventaja o remuneración de una tercera parte.
El permiso ha tenido que se autorizado por la junta de accionistas. Sin embargo, desde Sportium no han sido claros sobre el motivo de dicha autorización.
Tiempos complicados para Sportium
Sportium no está pasando por su mejor momento. A partir del 2021 empezaron a tener pérdidas, aunque lo verdaderamente grave no llegaría hasta 2024 cuando la empresa llegaría a tener números rojos con alrededor de 11.6 millones de euros de deuda.
Los últimos 3 años se cierra con un saldo negativo que alcanza os 6 millones.
Eljarrat lleva 20 años trabajando en el mundo del iGaming. Entre algunas innovaciones durante su dirección, destacamos las carreras de caballos y el incremento de su oferta de fútbol.






